Casas de Bello y Reborati: La experiencia de merendar en una casona de 1923 en Montevideo
Si caminás por las calles de Pocitos o Punta Carretas en Montevideo, es imposible no detenerse a mirar ciertas casas particulares. Llaman la atención por sus balcones de hierro oscuro trenzado, sus techos de tejas coloniales muy empinados, las mayólicas coloridas incrustadas en la fachada y una asimetría que parece sacada de un cuento europeo.
Estas construcciones no fueron hechas al azar. Son el legado de Bello y Reborati, una empresa constructora que entre 1920 y 1940 levantó más de 500 casas en Montevideo, dándole al barrio de Pocitos gran parte de su identidad visual y patrimonial. Hoy en día, son de las propiedades más buscadas y admiradas de la ciudad.
El rescate de una joya: La casona de Alejandro Chucarro 1152
Cuando en 2024 decidimos, junto a Luis, darle un hogar físico definitivo a Café del Jardín, sabíamos que no queríamos cualquier local comercial con frente de vidrio. Queríamos un lugar que transmitiera nuestra visión de "Hospitalidad de Hogar", donde la experiencia de tomar un café te transportara.
El destino nos cruzó con esta casona patrimonial de 1923 ubicada en el corazón de Pocitos. Fue amor a primera vista, pero requirió de mucho trabajo. Tomamos una decisión drástica y difícil en la era de los locales "aesthetic" modernos: no íbamos a cambiar la casa, íbamos a restaurarla.
La estufa a leña original encendida durante el invierno y los detalles decorativos vintage que acompañan la arquitectura de la casa.
¿Qué vas a encontrar cuando nos visites?
La restauración fue un proceso quirúrgico para mantener vivos los detalles originales que hacían de esta casa un exponente perfecto de la arquitectura Bello y Reborati. Hoy en día, quienes nos visitan buscando las mejores meriendas de Montevideo se encuentran con cafés ocultos a simple vista:
- Los Pisos Sevillanos: Rescatamos y pulimos la mayólica original del suelo. Es uno de los detalles más fotografiados por nuestros clientes.
- La Carpintería de Época: Las aberturas de madera maciza, los ventanales y las puertas fueron tratadas para mantener su color y textura de los años 20.
- El Espacio Acogedor: Las casas de esta época se diseñaban alrededor de pulmones verdes para garantizar luz natural y ventilación. Nuestro espacio respeta esa idea: es un lugar de calma acústica totalmente aislado de la calle Alejandro Chucarro, donde podés desayunar relajado o ir con tu mascota.
El esfuerzo de restauración valió la pena. Recientemente, el Diario El País le dedicó un artículo a nuestra sede, destacándola como un "tesoro arquitectónico en el corazón de Pocitos que ahora es un café cultural".
Tomar café moderno en el Montevideo de antaño
Lo que nos fascina de Café del Jardín es el contraste. Mientras el entorno te lleva a la década de 1920 (con música cuidadosamente seleccionada y un ritmo de servicio pausado e íntimo), en la barra preparamos café de especialidad con técnicas totalmente modernas y orígenes que en 1923 eran imposibles de conseguir en Uruguay.
Te invitamos a no ser un cliente "de paso". La próxima vez que quieras merendar rico y casero, acercate a nuestra casona. Tratá de observar las molduras, la altura de los techos y de imaginar las historias que pasaron por estas paredes en el último siglo. Nosotros nos encargamos de los scones calientes y el buen café.
Vení a conocer la Casona
La magia está en los detalles. Reservá una mesa en nuestros cálidos salones.